Cuando Dios bajo a la tierra

 

 

Hoy vi a Baltasar Mateus Siete Soles. Y sino es el, se tratara probablemente de Dios mismo, pues le falta por igual la mano izquierda. No estoy seguro de su mano derecha pues pudiera ser que la perdiese tambien en la guerra, por ahora esconde ambos brazos bajo un saco de cuero bermejo, mira una paloma y luego a las mujeres que pasan, verifica la limpieza de sus zapatos y finalmente levanta la mirada con una boca torcida en satisfaccion. No es Dios, el siempre tiene los zapatos limpios pues no pisa la mierda de este mundo. Ademas Dios no usaria corbata pues esta convencido que basta con tener colgadas las virtudes y la fe que tantos hombres dia tras dia le regalan.

 

Pobre Baltasar, asi nacio y nunca podra escribir sujetando una pluma con los dedos, ni tampoco reprobara examenes de piano, menos aun saldra en primeras planas estrechando la mano de algun presidente. Los libros no le gustaran pues cambiar de hoja implica casi desbaratar al mundo. Jamas sabra como fortalece el espiritu el entralzar los dedos a los de una mujer amada, y como los mismos, desentrelazados, pueden provocar tempestades sexuales en tierras mas calidas del cuerpo. Como se peinara? Con que sujetara un taco mientras las papilas se le destrozan ensalibadas? Le escuchara las suplicas su dios, aun cuando no tiene manos que apuntar hacia el cielo? Que guardara en los bolsillos cuando sea pobre? Ni siquiera considera convertirse en ladron armado con navaja o carterista en Roma. Ni policia, ni soldado, que son los peores empleos de la vida.

 

Que hace un hombre sin manos?

 

Y como si supiera que he termindo se levanta con un sol disminuido en la espalda y se va a seguir pateando piedras, que eso si no le cuesta trabajo.